Comenzamos por una técnica que a mí no me
gusta, pero no crean que es debido al acabado de la carne, simplemente le tengo
fobia a las agujas, ya mencionado lo anterior se hacen una idea de a que me
refiero, claro, carne inyectada en pocas palabras rellenar la carne con
cualquier preparación al gusto.
¿Pero en que consiste esta técnica? Imagínense
marinar una carne, lleva tiempo, tardas hasta 24 horas para que la carne
absorba todos los jugos, con esta técnica ahorras tiempo además puedes colocar
la carne en el instante y la absorción de ella será mucho mejor, otro beneficio
es que no se resecara tan fácil, la carne será humectada, tendrá una textura más
suave y el sabor será inigualable.
Para poder aplicar esta técnica tiene que
ser un corte grueso, para ser más específico cortes con por lo menos una
pulgada de grosor.
Es obvio que no se puede mezclar cualquier
sabor con algún tipo de carne, pero lo más común son reducciones de vino tinto*
y mantecas con sabores intensos* incluso chimichurri.
Con el cerdo las cosas cambian, los líquidos
más comunes para inyectar son cítricos como naranja, limón mezclado con ajo y
aceite de oliva o una reducción agridulce de cerveza negra*.
Explicando eso, ¿puedo inyectar la carne
con una jeringa de farmacia? Claro, si quieres restos de una posible aguja rota
dentro de tu corte. Existe una jeringa especial para inyectar carne, en primera
es completamente hecha de aluminio, su aguja es bastante gruesa y con distintas
incisiones alrededor de ella esto con el objetivo de una mejor distribución del
jugo dentro de la carne.
Y como no me puedo ir sin darles una buena
receta les presentare los pasos para una Manteca picante.
Se coloca una sartén sobre la brasa, se
deja calentar y se agrega un poco de aceite de oliva, al mismo momento se
agregan aproximadamente unos 200 gramos de mantequilla (no margarina) derretir
la manteca lentamente, porque si se llega a quemar queda un poco amarga. Se agrega bastante ajo en polvo, pimienta
negra molida, pimiento dulce y para finalizar chile tabasco. Todo esto tiene
que ser agregado y mezclado mientras la mantequilla se derrite.
¿Pero por qué no hay medidas exactas? Es simple,
porque no es aprendizaje sin un poco de experimentación, de esa manera no solo
se aprende, sino que le das tu toque personal, ese gusto que despierte en ti
las distintas sensaciones de cada sabor.
Regresando a la receta en este caso se
tiene que inyectar calientes, porque al ser una manteca se tiende a
solidificar, pero la idea es que se solidifique dentro. El ángulo de inserción de
la aguja es entre los 15° y 20° grados. Como final el último detalle y quizá el
más importante es inyectar a favor de las vetas de la carne, eso para no perder
sabor, no romper las fibras y que no pierda textura. Con lo que sobre de la manteca se puede
pasar sobre el exterior de la carne para no desperdiciar nada. Esperamos a que
se solidifique y a la parrilla.
Como final les recomiendo comenzar a
inyectar la carne y atreverse a probar con cualquier ingrediente que
encuentren. Los veo hasta la próxima parrilleros.
*Reducción de vino tinto: mezcla de vino,
especias, sal, mantequilla y caldo
*Mantecas con sabores intensos: Mantequilla
con comino o pimentón.
*Reducción agridulce de cerveza negra:
Cerveza negra, miel, ajo, sal, pimienta y tomillo.



No sabía lo de la técnica de inyección, mi mamá hace un chimichurri estupendo, le pediré que compre uno de esos cacharritos y que haga la carne así.
ResponderBorrarEsta tecnica la he practicado en pavos y efectivamente queda 10 de 10
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